Las inmunodeficiencias son trastornos del sistema inmunitario, todas tienen en común defectos en la puesta en marcha de la respuesta inmune frente a los agentes patógenos, como virus o bacterias, células cancerígenas, etc. Al ser el sistema inmunitario el encargado de proteger nuestro organismo frente a cualquier amenaza, una disfunción en esta estructura de defensa, especialmente cuando se hace crónica, puede dar lugar a múltiples problemas de salud. Así pues, las personas con una inmunodeficiencia son más propensas a infecciones y procesos oncológicos.
La característica más conocida de los pacientes con inmunodeficiencias es la gran tendencia que tienen a contraer infecciones oportunistas de origen viral, bacteriano, fúngico (hongos) o parasitario. Incluso también pueden sufrir infecciones de microorganismos que raramente causan enfermedades.
Las infecciones en este tipo de pacientes son tan peligrosas principalmente por 3 motivos:
- Es posible que no se presenten los síntomas habituales. Lo que dificulta y ralentiza la detección de la enfermedad
- La infección puede avanzar rápidamente. En ausencia de glóbulos blancos que combatan la infección, la misma puede avanzar rápidamente de una simple fiebre a sepsis y muerte.
- Es posible que sus sistemas no respondan rápidamente a la infección. Lo que puede provocar que la afección duré más tiempo y cueste más sanar.
¿Qué medidas deben tomarse con pacientes con este tipo de insuficiencias?
Los principios generales de prevención de infecciones en pacientes con sistemas inmunitarios débiles son los siguientes:
- Cuidar la calidad del Aire. Además de las enfermedades respiratorias, conocidas por esparcirse a través del aire, existen gran cantidad de partículas contaminantes que viajan a través de este medio. Los microorganismos a nuestro alrededor se propagan mucho más rápido a través del aire, contaminando todo lo que rodea a un paciente y haciéndolo presa fácil de todo tipo de enfermedades.
- Mantener una buena higiene en superficies y manos. Muchas infecciones se propagan a partir de bacterias o virus que nos quedan en las manos al tocar superficies, objetos o personas que nos rodean. Lavarse las manos a menudo (con agua y jabón o con desinfectantes para manos a base de alcohol) es la mejor manera de prevenir la propagación de infecciones.
- Evitar contacto con personas enfermas. Incluso un virus de resfrío común puede hacer que un paciente con un sistema inmunitario débil se enferme gravemente.
- Vacunarse. Las personas que cuidan de pacientes con sistemas inmunitarios débiles deben darse todas las vacunas recomendadas, incluidas las vacunas contra la gripe y la tos ferina. Los pacientes también deben vacunarse siempre y cuando sus médicos así lo recomienden.
¿Cómo se pueden reforzar medidas para cuidar a estos pacientes?
Afortunadamente, además de las clásicas medidas como el uso de mascarillas, lavado de manos y refuerzo de la limpieza de espacios, hoy existen tecnologías capaces el eliminar el 99,9% de virus, bacterias y hongos en el aire y superficies, y lo mejor de todo, de forma muy poco invasiva.
La empresa norteamericana The Pyure Company, ha desarrollado hace ya varios años la tecnología ODOROX, utilizada en cientos de empresas y hogares a nivel mundial para la eficaz eliminación de olores, virus, bacterias, contaminantes y hongos en espacios cerrados en tan solo 20 minutos.
Esta tecnología se basa en el principio satirizante del sol y la creación hidróxidos, que son los agentes naturales que brindan esa sensación de aire nuevo y fresco que reconocemos en bosques y espacios abiertos.
La tecnología ODOROX by Pyure ha probado ser eficaz en la erradicación de múltiples enfermedades, incluyendo el COVID-19, lo que asegura a sus usuarios el mantenerse sanos y libres de contagios por mayor tiempo.
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